Consejos


    A continuación presentaremos algunos consejos bíblicos que juntamente con la ejecución de  los pasos de restauración (que se encuentran en la parte final) cambiarán su vida. La palabra, la oración y la acción juntas siempre producen grandes milagros. Dios lo bendiga.
1. Metas progresivas: Las metas deben ser progresivas. Si fumamos 10 cigarros al día pues la meta de la semana sería 9 por día y así sucesivamente, este es solo un ejemplo, cada uno con su terapeuta puede ver o decidir su meta más adecuada.
2. Amigos: es de gran apoyo si cuentas con tu terapeuta o un amigo que te llame para que pueda controlarte. También deja de frecuentar los amigos y los lugares que te inciten al vicio. Cuesta hacerlo pero vale la pena el esfuerzo por tu salud, por tu vida y por el bienestar de tu familia.

3. Amigo Sobrenatural: Tal vez has intentado todo lo mencionado anteriormente pero ves que es algo que va más allá de tus fuerzas. Felizmente cuentas con Dios quien todo lo puede, recíbelo en tu corazón y vuélvete adicto a él, el doble de lo que ya eres a la sustancia.

4. Persevera: Necesitas entender que para lograr cualquier meta habrá tropiezos pero los exitosos son los que se vuelven a parar para continuar, con paciencia, esfuerzo y dependencia de la ayuda de Dios, lo lograrás.

5.  12 pasos de Alcohólicos Anónimos:

1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2. Llegamos al convencimiento de que un Poder Superior podría devolvernos el sano juicio.

3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.


Testimonio de Pedro - Programa “Vida Dura”

                               




Testimonio de Rogelio Programa “Vida Dura”